Reflexiones del filósofo José Antonio Marina
El filósofo y pedagogo español José Antonio Marina aseguró que uno de los factores determinantes en el aumento de las adicciones entre los jóvenes es un modelo educativo que les ha inculcado la idea de que la felicidad es un derecho fácil de alcanzar. Esta reflexión se extrae de su más reciente obra, titulada La vacuna contra las adicciones, y ha sido abordada en diversas entrevistas concedidas a medios españoles.
Las adicciones como un reto social
Marina, en una colaboración con El Periódico, indicó que las adicciones representan uno de los grandes retos de nuestra sociedad actual, ya que reflejan aspectos fundamentales de la condición humana. En este marco, se plantea la pregunta de por qué adolescentes y jóvenes que aparentemente no presentan problemas terminan padeciendo dependencias hacia sustancias o conductas.
El filósofo sugiere que parte de la respuesta radica en el sistema educativo y en los mensajes que las nuevas generaciones reciben constantemente. Ampliando su análisis, describió a muchos jóvenes como individuos que sucumben con facilidad ante las adversidades y que, en lugar de enfrentarlas, optan por mecanismos que les brindan un alivio momentáneo, como el consumo de alcohol, tranquilizantes o el uso desmesurado de dispositivos electrónicos.
Crítica a la noción de felicidad
En su discurso, Marina consideró que el mayor error radica en fomentar la idea de que la felicidad es el único objetivo relevante y que alcanzarla es un proceso sencillo. Para él, este mensaje contradice la realidad, donde las personas deben aprender a manejar problemas, frustraciones y adversidades.
El autor advierte que cuando a un menor se le enseña que tiene derecho a conseguir todo lo que desea de forma instantánea, se genera una contradicción al exigirle que demuestre esfuerzo y paciencia para lograr sus metas. Esta situación puede alentar la búsqueda de recompensas rápidas.
La influencia de la tecnología en la atención
Marina también manifestó su preocupación por el uso excesivo de la tecnología entre los jóvenes. En una conversación para el pódcast El Sentido De La Birra, conducido por Ricardo Moya, comentó que aunque las herramientas digitales facilitan muchas tareas diarias, su uso intensivo puede disminuir el esfuerzo intelectual. «Una de las consecuencias evolutivas de nuestro cerebro es que es perezoso y, si ve resuelto el problema, pues no se esfuerza», afirmó.
En este mismo medio, Marina expresó que las redes sociales y otras plataformas digitales tienden a captar la atención de forma involuntaria, lo que dificulta el desarrollo de la atención voluntaria, una capacidad que él considera esencial para dirigir el pensamiento y resolver problemas de forma consciente.
Inteligencia enfocada en la resolución de problemas
A lo largo de diferentes intervenciones públicas, Marina ha promovido una visión de la inteligencia que se centra en la resolución de problemas, en lugar de simplemente acumular conocimientos. Desde esta perspectiva, argumenta que cada generación enfrenta desafíos únicos y requiere desarrollar habilidades que le permitan enfrentarse a ellos con criterio, resiliencia y capacidad de análisis.











