La tradición del aceite de oliva en la repostería
El aceite de oliva, considerado un ingrediente con una rica historia, es a menudo llamado «oro verde«. Este elixir ha estado presente en la cultura mediterránea durante siglos, y su uso se extiende más allá de los platos salados, especialmente en la cocina italiana. En el centro y sur de Italia, se encuentra una arraigada tradición que incluye su uso en la elaboración de panes, galletas y postres, particularmente en recetas de origen rural. Este ingrediente otorga a los postres una textura única; su capacidad de mantener una miga húmeda y tierna prolonga la frescura de los budines.
Inspiración y versión del budín
La idea para este budín de naranja y aceite de oliva provino de un libro de cocina estadounidense. Como suele suceder en mi cocina, la receta inicial fue solo el punto de partida. Con el tiempo, modifiqué varios componentes, ajusté proporciones y sustituí ingredientes hasta dar lugar a esta variante: no contiene manteca, incorpora una generosa cantidad de ralladura de naranja, un aceite de oliva extra virgen de primera calidad y un ligero toque de cardamomo. No requiere rellenos ni coberturas elaboradas; un simple espolvoreado de azúcar impalpable antes de servir es suficiente. Este postre es fácil de preparar y se presenta como el acompañante ideal para una taza de té o unos mates. Pertenece a esa categoría de recetas en las que la simplesza es la base de su grandeza.
Receta de Budín de Naranja y Aceite de Oliva
Molde: Redondo con tubo central, capacidad de 3 litros
Ingredientes
- 375 g de harina 000
- 1 cucharada de polvo de hornear
- ½ cucharadita de sal fina
- ¼ cucharadita de cardamomo molido
- 4 huevos grandes, separados y a temperatura ambiente
- 380 g de azúcar
- Ralladura de 3 naranjas grandes
- 180 ml de aceite de oliva extra virgen
- 200 ml de crema de leche
- 40 ml de jugo de naranja recién exprimido
- 1 ½ cucharaditas de extracto de vainilla
- 1 cucharada de licor de naranja
Terminación
- Azúcar impalpable, cantidad necesaria
Procedimiento
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Engrasar bien el molde, asegurándose de cubrir todos los relieves.
- En un recipiente, mezclar los 380 g de azúcar con la ralladura de las 3 naranjas, frotando con los dedos hasta que el azúcar adquiera un aroma intenso.
- Separar 80 g de este azúcar perfumado y reservar.
- En otro recipiente, mezclar los 375 g de harina, 1 cucharada de polvo de hornear, ½ cucharadita de sal y ¼ cucharadita de cardamomo, reservar.
- Batir las 4 yemas con los 300 g restantes de azúcar perfumado durante 2 a 3 minutos hasta que la mezcla esté más clara y aireada.
- Agregar el aceite de oliva lentamente, batiendo hasta obtener una mezcla uniforme.
- Combinar los 200 ml de crema de leche con los 40 ml de jugo de naranja y agregar a la mezcla anterior junto con el extracto de vainilla y el licor, mezclando suavemente.
- Incorporar los ingredientes secos en dos o tres tandas, evitando sobrebatir.
- En un recipiente limpio, batir las claras hasta que estén espumosas, agregar gradualmente los 80 g de azúcar reservado hasta lograr picos medios.
- Integrar un tercio de las claras a la mezcla de manera suave para aligerarla, luego añadir el resto en dos tandas cuidadosamente.
- Verter la mezcla en el molde, alisando la superficie y dando pequeños golpes para eliminar burbujas de aire.
- Hornear durante 50 a 60 minutos, comprobando la cocción a partir de los 45 minutos.
- Retirar del horno y dejar reposar en el molde durante 10 minutos antes de desmoldar. Enfriar completamente a temperatura ambiente.
- Antes de servir, espolvorear generosamente con azúcar impalpable.










