Una decisión insólita en un contexto de sufrimiento
Augusto Manuel Pacicco, de 39 años, quien ha llamado la atención de las autoridades judiciales de Córdoba, ha solicitado continuar en prisión tras escribir una carta a un tribunal. En esta misiva, el detenido expresa que no se siente capaz de reintegrarse a la sociedad. Pacicco, lejos de ser un criminal común, es un hombre marcado por una historia de pérdida y dolor, que ha llevado a su vida a un camino oscuro y problemático.
Un pasado de sufrimiento y malas decisiones
Su vida ha estado plagada de tragedias familiares, incluido el fallecimiento de sus padres y su hermano, lo cual lo llevó a una profunda depresión y un mayor involucramiento con las drogas por más de 15 años. «Es un chico muy sufrido en su vida», comentó un allegado. En sus redes sociales, ha compartido emotivos mensajes sobre su madre, como en un post de abril de 2018 donde expresa su falta y la añoranza de tomar mate juntos como solían hacerlo.
Trayectoria laboral y caída en el consumo
Nacido el 25 de noviembre en Pilar, Córdoba, Pacicco trabajó como técnico especialista en emergencias médicas y estuvo dedicado al cuidado de ancianos y personas con discapacidad. Sin embargo, los problemas con el consumo de sustancias lo llevaron a perder su empleo y quedar en situación de calle. Esto lo llevó a relacionarse con la familia Calderón, conocida por su vinculación con el narcomenudeo en la localidad de Embalse, donde comenzó a desempeñarse como un nexo entre consumidores y vendedores de drogas.
La decisión de permanecer encarcelado
Tras ser detenido en abril de 2025, por una operación de la Fuerza Policial Antinarcotráfico, la causa fue elevada a la justicia federal. La Fiscalía solicitó dos años de prisión efectiva, argumentando que Pacicco había actuado como partícipe secundario en la venta de estupefacientes. Cada intento de su defensa por conseguir una condena condicional fracasó, y un día antes de recibir sentencia, Pacicco presentó su carta solicitando cumplir su pena dentro del sistema penitenciario, ya que temía no cumplir los requisitos que le serían impuestos al salir.
Una vida dentro de la cárcel
A pesar de los esfuerzos de su abogado por cambiar su decisión, Pacicco mantuvo firme su intención de no ser liberado, expresando el temor de volver al consumo y a cometer nuevos delitos. En la audiencia final, reafirmó su postura y, al final, el tribunal lo condenó a dos años de prisión efectiva. A partir de ello, quedó en evidencia que la vulnerabilidad económica y emocional que siente al estar afuera ha influido en su decisión de permanecer tras las rejas.
Su vida amorosa en prisión
A pesar de su situación, Augusto Pacicco ha encontrado amor en el ambiente carcelario, planeando incluso un matrimonio dentro de la prisión. Un entorno que le brinda la contención emocional que no encuentra fuera, donde siente que no tiene un lugar al cual regresar. Según quienes lo conocen, ha encontrado una extraña estabilidad en el amor, y ha expresado su deseo de formar una familia dentro de las paredes de la prisión.











