Recordando a un gran amigo
Matías Newton, asistente técnico de infantiles y juveniles en Newman y amigo íntimo de Federico Martín Aramburu (42), compartió su dolor tras el asesinato del ex rugbier, quien fue disparado a la salida de un bar en París el 19 de marzo de 2022. La tragedia fue un shock para Matías, quien se encontraba en Atlanta en ese momento, y ha decidido recordar a su amigo con alegría mientras se lleva a cabo el juicio de los acusados, Loïk Priol y Romain Bouvier. Estos se presentan ante la sala Voltaire del Palacio de Justicia de París, donde podrían enfrentar una condena a prisión perpetua.
El inicio de una amistad
Matías relató cómo conoció a Fede en el CASI hace más de 30 años. A pesar de que ambos pertenecen a diferentes generaciones -Fede era de la camada del 80 y Matías del 81- forjaron una profunda amistad a través del deporte.
«Lo conocí en 1993, más que nada por jugar al fútbol. Desde el principio, me di cuenta de que él era especial. Era como un hermano mayor para mí y su carisma era evidente, sabía que llegaría lejos en la vida».
Carácter excepcional
Sobre la personalidad de Aramburú, Matías afirmó: «Era una persona que iluminaba todo a su alrededor. Se preocupaba profundamente por los demás y tenía la asombrosa capacidad de hacer sentir a la gente especial. Era un líder natural, tanto en el rugby como en su grupo de amigos».
Anécdotas memorables
Matías recordó algunos momentos clave de la trayectoria deportiva de Fede, destacando una jugada crucial durante la final con su equipo en menores de 19 años. A pesar de haber tenido la oportunidad de marcar un try cuando más lo necesitaban, decidió pasar la pelota a un compañero. «El entrenador Cacho Varone le dijo después que un verdadero capitán debería haber tomado la pelota y llevarlo a la victoria». La actitud de liderazgo de Fede siempre se mostró en su humildad y dedicación al equipo.
Un hombre de muchos amigos
Matías destacó que Fede generaba vínculos con facilidad, y que su red de amistades era vasta por su paso por diversos equipos y su carrera profesional. Desde Los Pumas hasta el club donde jugaba en Francia, había creado un sinfín de conexiones. «Había muchos que me decían ‘yo era amigo de Fede’ cuando ocurrió la tragedia».
Valores de vida
La amistad y los valores del rugby fueron pilares fundamentales en la vida de Fede. Matías comentó que la amistad es lo que ellos valoran, que están juntos en las buenas y en las malas. La camaradería del deporte solidificó las relaciones entre ellos, y Fede encarnaba todos esos valores.
Reflexiones sobre el legado
La vida en Francia fue un capítulo importante en la vida de Aramburú, donde no solo se desempeñó como jugador, sino que también desarrolló su carrera empresarial. Sin embargo, su corazón siempre estuvo dividido entre Francia y Argentina. La realidad ha llevado a sus amigos a proveer apoyo mutuo en el difícil proceso de justicia tras su muerte.
Impacto del crimen
Al enterarse del asesinato, la reacción de Matías fue inmediata. «Sentí que era lo que Fede hubiese querido que hiciera: seguir adelante. Este proceso no ha sido fácil, pero trataré de recordarlo siempre con una sonrisa. Su memoria debe permanecer viva entre quienes lo amamos».
Un mensaje de esperanza
Matías finalizó expresando su deseo de que se haga justicia y su anhelo de que Fede hubiera podido quedarse más tiempo con todos sus seres queridos. «Le diría que fue un verdadero placer compartir esta vida con él. Siempre lo llevaré en mi corazón y espero algún día volver a encontrarme con él».











