Una doble pasión
La historia de Paula Comparatore es un ejemplo de cómo algunos pueden encontrar más de una vocación. Su carrera inicial fue en la veterinaria, pero su amor por la cocina transformó su vida de una manera inesperada. Aunque había comenzado por la veterinaria, su pasión por la cocina la llevó a convertirse en una destacada figura de la gastronomía federal en Argentina.
Trayectoria culinaria
Comparatore ahora dirige el emblemático restaurante Montecarlo y ha sido invitada a participar en el evento Caminos y Sabores, donde, bajo la convocatoria del INTA, presentará una variedad de platos regionales. Entre las delicias que ofrecerá se encuentran una empanada de guanaco, arroz entrerriano y carbonada con ingredientes autóctonos. Este evento se llevará a cabo desde hoy hasta el próximo domingo en BA Ferial, localizado en Costa Salguero.
Raíces italianas
La vocación de Comparatore se remonta a su infancia en una familia de inmigrantes italianos con tres puestos en el Mercado de Abasto. En su hogar, la cocina era una actividad central, donde las frutas y verduras de estación establecían el ritmo de la alimentación. “Nuestra vida siempre fue a través de las estaciones, de las frutas y las verduras. En casa hacíamos nuestro propio aceite de oliva, nuestros vinos y cocinábamos todo”, rememora.
Un giro inesperado
Cuando llegó el momento de decidir su trayectoria profesional, Paula optó por la veterinaria. Tras graduarse, comenzó a trabajar para una empresa multinacional de productos para pequeños animales, lo que la llevó a recorrer distintas partes del país. Durante esos viajes laborales, comenzó a descubrir la diversidad culinaria de Argentina, encontrando platos e ingredientes que nunca había conocido. “Fui descubriendo una variedad enorme de productos locales que no solamente no estaban en Buenos Aires, sino que tampoco formaban parte de nuestras comidas de todos los días”, recuerda.
Un cambio profundo
Con cada viaje, su curiosidad por la gastronomía creció, llevando a Comparatore a investigar las tradiciones culinarias de cada región y su historia. “Empecé a estudiar la historia argentina a través de la cocina. Lo hacía solo por hobby, solo para mí”, comenta. Aun en su etapa en Estados Unidos, donde la empresa la trasladó, no perdió la oportunidad de trabajar en restaurantes para aprender más.
El renacer gastronómico
Tras regresar a Argentina para cuidar de su madre enferma, decidió inscribirse en el colegio del Gato Dumas, dando un giro hacia una carrera en la cocina, aunque manteniendo su trabajo en veterinaria. A fines de los años noventa, inauguró su primer restaurante, El Federal, donde se especializó en platos regionales, en un momento donde otros restaurantes se inclinaban hacia la cocina internacional.
Desafíos y logros
A pesar de los obstáculos que implicaba conseguir productos del interior y de la crisis económica de 2001, Comparatore perseveró y continuó con sus dos pasiones durante un tiempo. Con el nacimiento de su hijo, comenzó a reorganizar sus prioridades y se dedicó más a la gastronomía, sintiendo que su formación veterinaria aportaba herramientas valiosas a su nueva carrera.
Su legado actual
Hoy, en Montecarlo y en sus proyectos gastronómicos, Comparatore busca contar la historia de Argentina a través de la cocina. “Me parece importantísimo que cuando uno visita un lugar conozca su cultura, sus tradiciones y su historia a través de la cocina”, afirma. Su próxima presentación en Caminos y Sabores tiene el mismo objetivo, donde mostrará productos únicos como la carne de guanaco y enseñará a cocinarlos. “Nuestra función como cocineros es ayudar a presentar esos alimentos, mostrar cómo cocinarlos y hacer que la gente los conozca y se anime a incorporarlos”, concluye.











