La importancia de la ortografía
En un mundo donde la inmediatez prima, la correcta ortografía podría parecer menos relevante, no obstante, la habilidad de redactar textos con coherencia y sin errores siempre es beneficiosa. En el ámbito laboral, la escritura adecuada refleja las competencias y el conocimiento del autor, además de contribuir a la creación de una imagen profesional que inspire seriedad y confiabilidad.
Por el contrario, los errores en la escritura pueden transmitir una impresión negativa, sugiriendo descuido o falta de preparación. Asimismo, ser capaz de redactar correctamente demuestra una preocupación por establecer un buen canal de comunicación con los demás.
La RAE y su misión
Aunque dominar la escritura no es tarea fácil —pues requiere de práctica y de un buen conocimiento de la lengua—, la lectura es un excelente recurso para enriquecer el vocabulario. En este contexto, la Real Academia Española (RAE) se ha consolidado como la institución encargada de regular el uso de nuestro idioma, promoviendo las normas necesarias para mantener la unidad lingüística entre los hispanohablantes.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu), organización sin ánimo de lucro, colabora con la RAE y ofrece en su sitio web consejos frecuentes sobre la correcta escritura de diversas palabras y expresiones, ayudando así a resolver las inquietudes lingüísticas de los ciudadanos.
Uso de ‘ex cathedra’
La expresión latina ex cathedra, que se utiliza para aludir a algo que se expresa con autoritarismo, tiene sus propias variantes: ex cátedra y excátedra. En medios de comunicación se pueden encontrar ejemplos como: «Hablaba ex cátedra por primera vez en su vida», «Ya puede sentarse en su sitial y hablar excátedra» o «Es uno de los ejemplos más notorios de un acto ex cathedra».
Según el Diccionario panhispánico de dudas, la expresión ex cathedra proviene del latín y significa ‘desde la cátedra’. Originalmente, esta locución hacía alusión a la manera en que el Papa enseña o establece verdades vinculadas a la fe y la moral; en la actualidad, su uso se ha ampliado para referirse a cualquier declaración hecha con una autoridad firme o, de manera peyorativa, de manera dogmática.
Si se elige utilizar la forma ex cathedra, es fundamental escribirla en dos palabras, sin tilde, y en cursiva. Las variantes ex cátedra y excátedra, en las que se omite la h, deben escribirse en redonda. En ninguna de estas formas se debe incluir un guion.
Por lo tanto, los ejemplos mencionados son correctos. Esta recomendación actualiza una anterior publicada en febrero de 2011, en la que se aceptó la variante excátedra, reconocida en la segunda edición del Diccionario panhispánico de dudas.
Funciones y críticas a la RAE
La RAE, fundada en Madrid en 1713 por el octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, tiene como objetivo preservar el buen uso y la unidad de una lengua en constante evolución. Sus más recientes estatutos, actualizados en 1993, estipulan que su misión es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.
Este compromiso se refleja en la política lingüística panhispánica, compartida con otras 22 academias que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en 1951 en México. La institución cuenta en la actualidad con 46 académicos, incluyendo al director y otros miembros del Gobierno, elegidos para mandatos temporales.
A pesar de su labor, la RAE enfrenta críticas por su resistencia a reconocer palabras o expresiones populares surgidas entre las nuevas generaciones, especialmente en la era de las redes sociales. Una de las controversias más recientes es la aceptación del lenguaje inclusivo.
Sin embargo, en 2020, la RAE lanzó el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre vocabulario y acepciones que no están incluidas en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), abarcando también neologismos, extranjerismos, tecnicismos y regionalismos. La información disponible en este observatorio es provisional y está sujeta a cambios a medida que evoluciona el lenguaje, pero su reconocimiento no implica necesariamente su aceptación formal.











