Una controversia que sacude a Italia
La posición del gobierno italiano se vio agitada este lunes en Palazzo Chigi, luego de que el ex presidente Donald Trump publicara un comentario hiriente hacia la primera ministra Giorgia Meloni. Este ataque se produce justo antes de una cumbre trascendental de la OTAN en Ankara, Turquía, donde se reunirán los líderes de los países miembros para discutir el futuro de la alianza, que ha estado marcada por semanas de acusaciones mutuas.
El ataque en redes sociales
En un post realizado cerca de las 23 horas del domingo, tiempo italiano, Trump compartió en su cuenta de Truth Social una imagen en la que la primera ministra italiana aparece sonriente, al lado de él, con la frase “se necesita una orden de alejamiento”. Esta frase, generalmente utilizada en contextos de acoso, provocó reacciones de asombro por su tono despectivo hacia Meloni.
Según Trump, durante la reciente cumbre del G7 en Evian, Francia, Meloni le había «implorado» ser fotografiada a su lado. Sin embargo, ella respondió vehementemente: “Ni Italia ni yo le imploramos nada a nadie”. Esta serie de eventos evidenció una profunda fractura en la relación entre ambos líderes, quienes antes fueron considerados aliados.
Reacciones en Italia
El comentario de Trump generó una ola de desconcierto en el gobierno italiano, que había estado intentando restablecer su relación. A pesar de la indignación, desde Palazzo Chigi se instruyó a no reaccionar a esta nueva afrenta. La agenda de la cumbre de la OTAN seguiría adelante, a pesar de los presagios negativos que esta situación trae consigo.
- Trump asistirá a una cena con otros líderes y sesiones de trabajo antes de una conferencia de prensa programada para el miércoles.
- Él ha estado criticando a la OTAN por su apoyo limitado en la guerra contra Irán, buscando que los aliados dediquen el 5% de su PIB a defensa.
Compromisos de gasto en defensa
Meloni, consciente de la presión, presentará en Ankara el aumento de su gasto en defensa, que ha crecido del 1,6% al 2,8% del PIB durante los últimos dos años. Además, planea anunciar inversiones significativas, alcanzando los 19.000 millones de euros para los próximos dos años, con el objetivo de llegar al 3,4% del PIB en 2028.
A pesar de la naturaleza provocadora de las declaraciones de Trump, desde el entorno de Meloni intentaron minimizar la situación. El ministro de Defensa, Guido Crosetto, afirmó: “Lo fundamental es mantener la relación con un aliado histórico como Estados Unidos… Italia siempre ha cumplido sus compromisos”.
Críticas desde la oposición
Sin embargo, estas afirmaciones no fueron bien recibidas por la oposición. Nicola Fratoianni, líder de la alianza Verdes e Izquierda, criticó el compromiso de Meloni, señalando que los gastos militares de más de 17.000 millones de euros en los próximos dos años son un costo elevado que afectará a áreas críticas como la sanidad y la educación. Expresó que la actitud del gobierno refleja una sumisión inaceptable hacia Trump.
Asimismo, Luca Pirondini, del Movimiento Cinco Estrellas, se unió a las críticas, recordando que la relación de amistad con Trump se ha convertido en un trato humillante para Meloni. «El cambio de ser su ‘fan número uno’ a convertirse en un ‘saco de boxeo’ fue sorprendentemente rápido», concluyó.











