Repercusiones del conflicto en la industria automotriz
El conflicto diplomático en ascenso entre Argentina y Brasil está generando inquietudes en la industria automotriz de ambos países, ya que la mayoría de las terminales que operan en la región tienen plantas en ambos lados de la frontera. Además, es común que las empresas que producen en Argentina también tengan sus oficinas centrales en Brasil.
Intercambio comercial significativo
Para entender mejor el impacto del comercio automotor entre Argentina y Brasil, es relevante señalar que en 2025, Argentina fabricó un total de 490.876 vehículos, de los cuales el 57% fueron exportados. De este total, Brasil adquirió aproximadamente el 65% de la producción de autos argentinos.
Por otra parte, las exportaciones de autos desde Brasil hacia Argentina son esenciales para el mercado local. En 2025, de un total de 336.806 autos importados, 268.358 vehículos, que representan el 79%, provenían de Brasil.
El rol de las entidades del sector
Las organizaciones como Anfavea y Sindipecas en Brasil y ADEFA y AFAC en Argentina, están tratando de proteger este ecosistema industrial.
«El acuerdo de complementación económica entre Argentina y Brasil, vigente desde 1990, no depende de un gobierno, sino de dos estados. Este pacto que regula la industria automotriz está en vigor hasta junio de 2029″, afirmaron representantes del sector en recientes declaraciones.
Juan Cantarella, presidente ejecutivo de AFAC, destacó: «La cadena productiva automotriz lleva más de 30 años dependiendo de la especialización y complementariedad con Brasil. Las relaciones son fuertes y pueden resistir tensiones temporales. Esperamos que, a nivel técnico, se inicie pronto la adecuación del contenido del ACE 14 con la mirada puesta en el 2040».
Dante Sica, titular de la consultora Abeceb, añadió que no prevé efectos adversos: «No creo que el actual clima diplomático afecte el comercio, que se considera sólido y está respaldado por acuerdos vigentes. Además, las inversiones automotrices en marcha en ambos países no dependen del estatus de los embajadores».
Situación actual y perspectivas futuras
Empresas como Toyota, Volkswagen, y Stellantis operan fábricas en ambos países, facilitando el intercambio de vehículos. Ford, aunque solo produce en Argentina, tiene sus oficinas centrales en San Pablo, y otras marcas como Nissan, Honda, y Hyundai también cuentan con plantas en Brasil, desde donde proviene la mayoría de los autos vendidos en Argentina.
Los vehículos fabricados en un país y comercializados en el otro están regulados por el Acuerdo de Complementación Económica (ACE 14), que permite el comercio sin aranceles e impone una tarifa común extrazona del 35% para automóviles provenientes de otros continentes, y que se prolongará hasta junio de 2029. Esto le otorga a la industria automotriz de ambos países protección ante conflictos gubernamentales.
Existen mecanismos para eludir parcialmente este arancel, aunque su impacto en el comercio es limitado. Ejemplos incluyen establecer cupos de dinero en precios FOB o límites de unidades anuales.
Recientemente, Argentina creó un cupo de 50.000 autos híbridos y eléctricos que estará vigente hasta 2029, además de otro acuerdo con Estados Unidos para 10.000 autos anuales, que entrará en vigor entre agosto y septiembre. Por su parte, Brasil permitirá que los autos electrificados ingresen sin arancel de importación durante 8 años.
Ambos países están trabajando en acuerdos bilaterales externos que, aunque excluyen ciertos volúmenes significativos de vehículos del arancel del 35%, su impacto en el mercado automotor común es inferior al 15%.











