Iniciativa gubernamental sobre el etiquetado de alimentos
El Gobierno nacional ha decidido impulsar la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal, que establece la obligación de señalar los nutrientes críticos en los envases de alimentos. Esta movida ha reabierto un debate intenso entre distintos sectores, especialmente aquellos que se oponen a la eliminación de los octógonos negros.
Implicaciones para la industria y consumidores
La situación actual plantea incertidumbre sobre el futuro del sistema de advertencia y las posibles nuevas regulaciones, así como sobre cómo se informará a los consumidores y qué cambios se implementarán en la industria. La presidenta de la Comisión Directiva de COPAL, Carla Martín, ha defendido la postura del sector empresarial durante una entrevista, afirmando: “La industria de alimentos y bebidas nunca estuvo en contra del objetivo de la ley, sino de la herramienta que se eligió”.
Martín explicó que la organización apoya la iniciativa legislativa para revocar la norma vigente, señalando que el núcleo del reclamo se centra en cómo se informa al consumidor y los problemas que, según aseguran, genera el actual sistema de etiquetado. Este sistema de octógonos, creado para alertar sobre el exceso de azúcares, grasas, sodio y calorías, es objeto de discusión en el sector.
Críticas a los octógonos negros
Según Martín, “es importante informar de forma clara y comprensible”, pero criticó que el sistema vigente “genera muchísimos inconvenientes para tomar decisiones informadas” y no favorece una dieta equilibrada. La entidad empresaria argumenta que los octógonos no logran diferenciar productos con distintos perfiles nutricionales dentro de una misma categoría. Como ejemplo, destacó que “hay galletitas con una diferencia del 40% en grasas saturadas, pero el octógono es igual en ambos paquetes”, lo que impide reflejar adecuadamente esas diferencias.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de mejorar el sistema en lugar de derogarlo, Martín añadió que “la ley ya establece la fórmula para calificar los nutrientes y no deja espacio para modificaciones”. En su opinión, la única vía posible es derogar la ley actual para poder discutir una alternativa que oriente mejor al consumidor.
Percepción social y hábitos de consumo
La polémica en torno a la ley también analiza su efectividad para modificar los hábitos de consumo. Martín indicó que “el 62% de las personas no toma sus decisiones en base al sistema de etiquetado”, argumentando que la herramienta actual “no sirve para orientar las decisiones de dieta ni para transformar los hábitos de consumo”. Además, destacó que “el primer driver que identifica la población para cambiar hábitos es la educación alimentaria y el segundo, el acceso económico”, sugiriendo que la etiqueta de precios pesa más en las decisiones de los consumidores que los octógonos negros.
Propuestas y alternativas en el Mercosur
COPAL ha propuesto una regulación armonizada en el Mercosur. Martín enfatizó: “Para nosotros es importante aspirar a una herramienta superadora que oriente mejor al consumidor y permita proyectar una dieta equilibrada”. Resaltó que el bloque regional es el principal destino de exportaciones argentinas y que “no es lógico convivir con distintos sistemas que obligan a reetiquetar productos”. Como modelo alternativo, se mencionó el sistema de etiquetado de Brasil, que ha logrado superar distorsiones del mercado mediante una resolución construida sobre años de evidencia.
Escenario legislativo y la necesidad de coordinación
El debate legislativo incluye proyectos en el Senado y en Diputados, junto con una agenda de negociaciones en el Mercosur. Martín advirtió acerca de la necesidad de “coordinar los plazos” para prevenir un vacío regulatorio en caso de que se derogue la ley antes de contar con una nueva norma. El Gobierno participa activamente en negociaciones dentro del bloque sudamericano, donde se han acordado aspectos del rotulado nutricional, aunque el etiquetado frontal aún permanece pendiente de armonización. La presidenta de COPAL expresó su esperanza de que la transición hacia un nuevo sistema “genere certezas y permita converger en una regulación clara”.











