Un trágico suceso que conmueve a la comunidad
La muerte de Elías Ojeda Vázquez, conocido como Tito, ha dejado una profunda huella en su familia y amigos. Analía, su madre, reflexionó sobre su vida y expresó que su hijo era un joven «muy positivo, muy emprendedor y que te hacía reír». Ante la inminente despedida, manifestó su deseo de construir una familia unida junto a sus otros dos hijos y no dejarse abrumar por las dificultades del día a día.
Detalles del trágico incidente
El joven de 22 años fue víctima de un ataque por parte de motochorros mientras regresaba del gimnasio la noche del pasado lunes. Elías estaba en el cruce de las calles Polonia y Piñero, en José C. Paz, cuando dos delincuentes, disfrazados de repartidores de Pedidos Ya, intentaron robarle. Al intentar escapar a bordo de la moto Honda XR150 de su hermano, los asaltantes le dispararon por la espalda. Elías perdió el control de la moto y cayó al suelo, un evento que fue captado por una cámara de seguridad.
Los atacantes huyeron llevándose la motocicleta, mientras que Elías permaneció tirado en el suelo durante 15 minutos a la espera de la ambulancia. Durante ese tiempo, una vecina enfermera le realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Aunque fue trasladado al Hospital Mercante, lamentablemente, no logró sobrevivir.
Recuerdos y legado de un joven emprendedor
Los amigos y familiares de Tito destacan su carácter emprendedor y su espíritu alegre. Vendía diferentes artículos, incluidos teléfonos celulares y ropa, siempre buscando nuevas oportunidades de negocio. Su familiar comentó: «Se las arreglaba buscando qué podía vender«. Durante sus últimas vacaciones en Alpa Corral, Córdoba, Tito pasó tiempo con un grupo de amigos con quienes compartía una fuerte amistad.
- Era muy sociable y disfrutaba de organizar reuniones alrededor de videojuegos.
- No consumía alcohol ni tabaco, lo que resaltaba su compromiso con un estilo de vida saludable.
Una despedida llena de dolor y una demanda de justicia
Elías usaba la moto de su hermano a pesar de la desaprobación de su madre, quien expresó su preocupación: «Siempre se le dijo que no use la moto porque era del hermano«. A pesar del dolor, Analía destacó que estos eventos son una consecuencia de la inseguridad presente en la sociedad actual. Elías, según sus amigos, aseguraba que nunca dejaría que le robaran la moto.
El cortejo fúnebre se inició al mediodía, recorriendo las calles hacia el cementerio de José C. Paz, donde unas 50 personas se reunieron para despedirlo, rodeado de flores y mensajes de cariño. Más tarde, los amigos y familiares se congregaron en Gaspar Campos y Ruta 197 para exigir justicia, realizando cortes de calle y encendiendo neumáticos en señal de protesta.
La Policía continúa trabajando junto a la fiscalía para identificar a los responsables de este asesinato. El Municipio de José C. Paz, expresando su profunda tristeza por lo sucedido, ha dispuesto 250 efectivos y 70 vehículos de la Patrulla Urbana, además de fortalecer el sistema de monitoreo con cámaras. A su vez, hicieron un llamado al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, para que refuerce la seguridad en la región.











